El Departamento de Transportación de los Estados Unidos (DOT) anunció esta semana que todos los vehículos nuevos a partir del año 2023 deben poder comunicarse entre sí. Esto incluye vehículos privados, públicos, camiones, autobuses y semáforos. La tecnología — que también deberá incluir frenado automático— tiene como objetivo evitar accidentes en las carreteras entre vehículos y con ciclistas o peatones.
A su vez el objetivo de esta propuesta es reducir tapones en las carreteras ya que los autos podrán notificarse que vías alternas hay con menos tráfico. Aunque esta tecnología será incapaz de evitar todo tipo de accidentes, podrá avisar a los demás conductores que hay un problema adelante en el camino, como un vehículo descompuesto, un derrumbe o una inundación, en especial en caminos con curvas en donde la visibilidad a distancia es menor o nula en algunas ocasiones.
Los autos que hoy día no tienen esa tecnología no están obligados a obtenerla, pero estos dispositivos podrán integrarse a cualquier auto por un precio estimado de $351.
La industria de autos tiene 90 días para comentar acerca de esta propuesta y la agencia deberá hacerla una regla en aproximadamente un año, esto si el nuevo gobierno de los Estados Unidos no altera los planes, dado que el secretario del DOT tendrá que dejar su oficina en aproximadamente un mes.
Es sabido que los nuevos autos autónomos tienen menos posibilidad de causar accidentes que los autos conducidos por humanos, en especial a raíz de la proliferación de los teléfonos inteligentes que son una de las mayores distracciones de los conductores. Se espera que este sea el comienzo de la separación del conductor y el automóvil con el fin de convertir a todos ocupantes de autos en pasajeros. ![]()
